Bélgica y Egipto igualaron 1 a 1 este lunes 15 de junio en el Lumen Field, en lo que fue su debut en el Mundial 2026. Los goleadores de la tarde en Seattle fueron Emam Ashour para los egipcios, mientras que Mohamed Hany, en contra, marcó para los belgas.
Durante la primera mitad se pudo observar un planteamiento claro por parte de ambos seleccionados. Los belgas buscaban ser protagonistas mediante el control de la posesión de la pelota, mientras que los egipcios se replegaban en un bloque medio y, ante fallas en la ofensiva rival, salían rápidamente al contraataque con sus volantes rapidos, principalmente Ashour, Ziko y su capitán Salah.
Y justamente de esta manera se rompería el cero, a los 20’, tras un pase de Salah, Emam Ashour clavó un golazo desde lejos, imposible de atajar para Courtois.
Luego del tanto, el partido continuó con la misma dinámica y los dirigidos por Rudi García buscaron la igualdad, intentando constantemente utilizar a Doku, quien no pudo superar la doble marca que el entrenador egipcio, Hossam Hassan, le asignó durante todo el encuentro.
Los africanos tuvieron la posibilidad de ampliar la ventaja, pero se encontraron con la muralla de Thibaut Courtois. El número uno del Real Madrid evitó los goles de Ziko y Marmoush en distintas oportunidades.
El complemento sería una continuación de lo visto en la primera parte y los Faraones generaron diferentes situaciones para marcar el segundo, la mayoría de ellas orquestadas por Mohamed Salah. El ex Liverpool tuvo un gran encuentro en el día de su cumpleaños número 34.
Kevin De Bruyne generó la ocasión más peligrosa para los europeos cuando a los 53’ estrelló un tiro libre en el palo derecho del arquero Mostafa Oufa.
A los 66’ se produciría el cambio que modificó el rumbo del encuentro: Rudi García mandó al campo de juego a Romelu Lukaku para tener una referencia en el área, algo de lo que careció su equipo durante todo el partido. Dicho cambio dio resultados inmediatos, ya que segundos después Youri Tielemans habilitó con un gran pase en profundidad a Thomas Meunier, quien lanzó un centro atrás para el delantero recién ingresado, pero Mohamed Hany terminó empujando el balon en su propio arco en su intento por anticiparse al goleador del Napoli.
Tras la igualdad, el cotejo se quebró y se transformó en un ida y vuelta constante, donde ambos arqueros sostuvieron a sus equipos y evitaron la caída de sus arcos.
Los Diablos Rojos enfrentarán a Irán por la segunda jornada el próximo domingo 21 de junio a las 16:00, hora de Argentina. Ese mismo día, pero a las 22:00, los máximos ganadores de la Copa África se medirán ante Nueva Zelanda en busca de su objetivo: conseguir su primera victoria en una Copa del Mundo.




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