River Plate y Belgrano se encuentran en la antesala de una nueva edición de la final del campeonato argentino, será el 24 de mayo a las 15:30 en el Mario Alberto Kempes. Una definición que cuenta con distintos rasgos que la hacen más que interesante. Entre ellos, que hace exactamente 48 días, cuando ambos equipos se enfrentaron por la jornada 13 de la fase regular, con victoria del Millonario por 3 a 0, ninguno era considerado como uno de los candidatos a llevarse el título en la opinión popular del futbolero promedio. Pero, ¿Qué cambió desde aquel 5 de abril hasta hoy?
Pese a ser indiscutido desde los resultados, nueve victorias en doce partidos, el conjunto de Coudet fue muy cuestionado por la manera de jugar de sus dirigidos previo al cruce ante San Lorenzo. Tanto fue el descontento que, en ese duelo ante el Ciclón, antes del gol agónico de Juan Fernando Quintero, en las tribunas se escuchó el cantico de “que se vayan todos”. A esto se le suma que estuvo a dos match points en los penales de quedar eliminado, por lo que las expectativas en los de Núñez no eran tan grandes. Sin embargo, la aparición de Santiago Beltrán para detener los disparos de Gregorio Rodríguez y Mathías De Ritis, luego del errado de Francisco Peruzzi, fue un punto de reinicio para los hinchas riverplatenses con sus jugadores. Desde esa clasificación, los cuartos ante Gimnasia de La Plata y las semifinales frente a Rosario Central mostraron a un equipo que se impuso con claridad, con un sello bien definido: la presión. Esto, sumado al apoyo de todo el Monumental, volvió a River más que confiable para campeonar en esta competición, a pesar de afrontar la final con las bajas de Gonzalo Montiel, Aníbal Moreno y Sebastián Driussi.
Por su parte, el Pirata cordobés no llegaba a los playoffs como uno de los favoritos, a raíz de su irregularidad en la primera etapa del torneo. A pesar de ello, hubo dos partidos que marcaron un punto de inflexión: la goleada 4 a 0 ante Sarmiento de Junín, donde encontró a los intérpretes ideales, y el clásico ante Talleres en octavos. En ese armado, Lisandro López se consolidó como la bandera de la línea defensiva; Ulises Sánchez y Sebastián Longo como ejes en el mediocampo; la dinámica de González Metilli; y la jerarquía de sus tres hombres de ataque: Emiliano Rigoni, su capitán y emblema Lucas Zelarayán, y su referencia de área, Lucas Passerini. Las maniobras ofensivas pasan principalmente por los pies de Zelarayán, quien siempre encuentra a sus compañeros. Y, cuando el partido se complica, en el banco aparece la variante de Franco Vázquez, otro referente de la institución. Finalmente, el triunfo ante la T, que cortó una racha de 20 años sin derrotar a su clásico rival, fue el último empujón para que este equipo se reconozca con posibilidades reales de coronarse en su provincia.
De cara al desenlace del certamen, será el quinto cruce mano a mano entre ambos: tres fueron para River y uno para Belgrano. El antecedente más reciente se dio en los cuartos de final de la Copa de la Liga 2023, con victoria millonaria por 2 a 1, mientras que el más recordado sigue siendo la Promoción de 2011, cuando el conjunto cordobés, también bajo la conducción del Ruso Zielinski, condenó a los de Núñez a disputar la segunda categoría por primera y única vez en su historia.




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