La derrota 2-1 ante España no solo significó la eliminación de Bélgica del Mundial 2026, sino que marcaría el capítulo final de la generación de futbolistas más gloriosa que ha dado este país a lo largo de su historia.

Una camada que tuvo un sinfín de jugadores de élite: Thibaut Courtois en el arco; Vincent Kompany, Jan Vertonghen y Toby Alderweireld en la zaga central; Thomas Meunier y Timothy Castagne en los laterales; Marouane Fellaini, Axel Witsel, Radja Nainggolan y Kevin De Bruyne en el mediocampo; Yannick Carrasco, Thorgan Hazard y Eden Hazard como extremos y Dries Mertens y Romelu Lukaku como los encargados de anotar los goles. 

Este grupo de futbolistas supo ser el número uno del ranking FIFA entre los años 2018 y 2021 a raíz de su rendimiento en eliminatorias y amistosos internacionales pero se va con las manos vacías: sin una final del mundo, sin Eurocopas y sin Nations League.

En la Nations League los belgas tuvieron un rendimiento irregular, solo en una ocasión lograron meterse en la fase final para pelear por el título. En la edición 2020/21, tras una gran fase de grupos donde superaron a Inglaterra y Dinamarca, Bélgica se metió entre los cuatro mejores del continente. En las semifinales jugadas en Turín, tuvieron a Francia contra las cuerdas ganando 2-0 al entretiempo. Sin embargo, en la segunda mitad sufrieron un apagón futbolístico y los franceses se lo dieron vuelta por 3-2. Golpeados anímicamente, también cayeron en el partido por el tercer puesto ante Italia por 2-1, cerrando el torneo en el cuarto lugar.

Su desempeño en las Eurocopas tampoco fue el mejor. La historia comenzó en Francia 2016, donde un plantel joven y repleto de figuras sufrió un durísimo golpe al caer 3-1 ante la humilde Gales en cuartos de final. Cinco años después, en la Eurocopa 2020, jugada en 2021, Bélgica llegó como número uno del mundo pero diezmada físicamente tras eliminar a Portugal, cayó nuevamente en cuartos de final por 2-1 ante una Italia intratable que terminaría siendo campeona. El cierre definitivo de este desencuentro continental ocurrió en Alemania 2024, donde un equipo apático y en plena crisis de identidad avanzó bajo los silbidos de su publico hasta los octavos de final, instancia en la que Francia los eliminó por 1-0 gracias a un gol en contra; un final que provocó el retiro definitivo de la histórica dupla central compuesta por Jan Vertonghen y Toby Alderweireld.

El legado más importante de esta generación se escribió en las Copas del Mundo. Fue en los Mundiales donde este grupo de futbolistas vivió su recorrido más intenso, desde la ilusión de los primeros años y la gloria absoluta de subirse al podio, hasta el colapso de un vestuario roto y un último baile lleno de orgullo.

El viaje comenzó en Brasil 2014, donde un plantel sumamente joven devolvió a Bélgica a la élite internacional tras doce años de ausencia. Los Diablos Rojos ganaron su grupo con puntaje ideal y eliminaron a Estados Unidos en un vibrante partido de octavos de final pero en cuartos pagaron cara su falta de experiencia frente a la Argentina de Alejandro Sabella, que golpeó temprano con un gol de Gonzalo Higuaín y durmió el encuentro para eliminarlos por un ajustado 1-0.

Cuatro años más tarde, en Rusia 2018, la Generación Dorada alcanzó el techo de su historia futbolística desplegando el juego más vistoso del torneo. El punto más alto de esta era se dio en cuartos de final, donde dieron el batacazo al eliminar a la Brasil de Neymar por 2-1; y aunque luego cayeron ante Francia en semifinales, se quedaron con el histórico tercer puesto al vencer a Inglaterra. Tras colgarse la medalla de bronce, el mediocampista Marouane Fellaini anunció su retiro internacional a los 31 años y el capitán Vincent Kompany empezó a despedirse acosado por las lesiones.

En Qatar 2022, el torneo se transformó en un colapso histórico debido a un plantel envejecido y un vestuario completamente roto por feroces internas. Los conflictos se trasladaron a la cancha y Bélgica quedó eliminada increíblemente en la fase de grupos tras perder con Marruecos y empatar con Croacia; un fracaso rotundo que detonó la renuncia del entrenador Roberto Martínez y el retiro inmediato de la selección del capitán e ícono Eden Hazard.

Finalmente, el cierre de esta era se escribió en el Mundial 2026, donde Bélgica apostó por una transición mucho más fresca y veloz, pero manteniendo el liderazgo de sus últimos sobrevivientes. El equipo compitió con orgullo eliminando a Senegal en el alargue y echando al anfitrión Estados Unidos en octavos, hasta que cayó con honor en cuartos de final ante España por 2-1 con un gol agónico en el minuto 88. Con esta eliminación, todo parece indicar que el recambio generacional será total, abriendo la fuerte especulación de que referentes históricos como Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku, Axel Witsel y Thomas Meunier habrían disputado su último gran torneo internacional debido a su edad.

De cara al Mundial 2030, el futuro de los Diablos Rojos quedará inevitablemente en manos de una nueva camada liderada por futbolistas como Jérémy Doku, Youri Tielemans y Charles De Ketelaere, quienes están llamados a tomar la posta y asumir el protagonismo absoluto de la selección. Dentro de esta profunda renovación, el único futbolista de la vieja guardia que mantiene chances reales de sostenerse es Thibaut Courtois; si logra mantener su vigencia física, el arquero podría aportar su cuota de experiencia necesaria en un plantel joven, llegando a la cita mundialista con 38 años para bajarle el telón definitivo a la historia de la Generación Dorada.

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“Salió a mariconear. Una falta de respeto total. Lo fuimos a buscar y el club se portó de forma increíble con él. Le dimos el contrato más alto de su vida. Y el día que se va tiró nafta al fuego después de perder 3-0. ¿Con qué necesidad, Carlitos Quintana? ¿Cómo podés ser tan desagradecido?”.

Gonzalo Belloso