México cerró su preparación para el Mundial 2026 con una contundente goleada por 5-1 sobre una juvenil Serbia en el Estadio Nemesio Diez de Toluca, un resultado que desató la fiesta en las tribunas y dejó sensaciones inmejorables de cara al torneo.
A pesar de comenzar en desventaja por el gol tempranero de Petar Stanic, el Tri reaccionó con autoridad, adueñándose de la posesión y generando muchos remates. La remontada se materializó con los tantos de Johan Vásquez (quien volvió a ratificar su enorme poderío aéreo tras haberle marcado a Australia), Raúl Jiménez y Luis Chávez, sumados a dos goles en contra de Stefan Bukinac y Adem Avdic.
El gran protagonista de la noche fue Jiménez: el delantero del Fulham rompió una racha de siete meses sin gritar con la selección, alcanzó los 46 goles internacionales e igualó a Jared Borgetti en el segundo puesto de la tabla de máximos artilleros históricos de México.
Tras el partido, Javier “Vasco” Aguirre se mostró conforme con el crecimiento futbolístico y el espíritu del plantel, aunque fiel a su estilo lanzó una advertencia clara sobre la necesidad de medir la confianza para evitar excesos dañinos. Más allá de lo futbolístico, la noche en Toluca se vivió con un ambiente puramente mundialista que incluyó fuegos artificiales y una gran conducta por parte de la gente, que erradicó por completo el polémico grito homofóbico del pasado para transformarlo en un aliento constante. Con este panorama, el seleccionado azteca llegará con el ánimo por las nubes para el debut en una Copa del Mundo donde buscará hacer valer la localía absoluta en su grupo.




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