Argentina venció 2-1 a Inglaterra por las semifinales de la Copa del Mundo en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta y se clasificó a la final del certamen por segunda vez consecutiva.
Como en aquellos tiempos, pero en estos, 40 años después de Mexico 86, con otro 10 en la espalda y una zurda memorable, pero contando otra historia con sus pies, Lionel Messi volvió a conducir, como de costumbre en esta copa, la victoria Argentina sobre los ingleses.
Es solo un partido de fútbol, es la excusa perfecta para entender que no es solo un partido de fútbol, que detrás de cada himno y trapo que cantan al compás de “Los pibes de Malvinas que jamás olvidaré”. Hay un partido que va más allá de 90 minutos, es el partido interminable en la memoria de todo un país. Sin caer en un golpe bajo como decía Victor Hugo, “Por todos los pibes que no pueden gritar esta victoria”.
Eran las 2 de la tarde en toda la República Argentina y los jefes, los compañeros de trabajo, y los que no trabajan también, volvían reventando los transportes públicos hacia sus casas para vivir historia pura en sus televisores, los que vivieron el mundial de Maradona en el 86′ y los que vivieron el 98′ y 2002, pero para toda una generación, estaba por comenzar un partido que habían soñado todos los días de sus vidas.
Lionel Messi dijo textualmente “Se vivió algo especial desde el himno”, los 28 jugadores argentinos presentes más el cuerpo técnico sintieron el himno nacional en cada estrofa, pero ante la dimensión histórica del encuentro y el chiflido inglés en medio de nuestro himno, fue con un tono más enfático.
En lo meramente futbolístico, Argentina ganó con autoridad, desde la previa una sola sorpresa, el cambio de Rodrigo De Paul por Giuliano Simeone, luego, el juego colectivo que no había parecido en el Mundial y al cual nos había acostumbrado Lionel Scaloni, juego asociado entre los mediocampistas, un MacAllister encendido, un Leandro Paredes firme y seguro, Enzo que quizá, está en su momento de gracia, pero no nos adelantemos, el primer tiempo fue parejo y termino sin goles, más garra que juego, sin contar que el arbitro Elfath se había olvidado las tarjetas en los vestuarios.
Ya comenzada la segunda mitad, Argentina salió con el cuchillo entre los dientes, presión alta de Julián Álvarez y en más de una ocasión hacía sacar la pelota al lateral a sus defensores o hacía trastabillar al arquero inglés, la selección jugaba como no lo había hecho en los partidos anteriores, Inglaterra no la veía, pero la jerarquía de sus jugadores hacía tener en vilo alguna desatención en un ataque de la selecta, y así fue, un pelotazo de Harry Kane de mitad de cancha sería interceptado por Tagliafico, que dejaba la pelota viva por el sector derecho del campo, Declan Rice juega corto con Rogers que estaba sobre la línea de cal, con su derecha el centro venenoso que ningún defensor argentino advirtió, por el segundo palo Gordon le ganó la posición a Molina y empujaba la pelota con el Dibu vencido para poner el 1-0 parcial.
El resultado era adverso, los laterales mostraban ser endebles en la marca y parecía que Inglaterra se venía con todo, pero los 11 jugadores de la seleccion albiceleste demostraron en más de un partido en esta copa que nunca bajan los brazos. De más esta decir que los ingleses son cag*nes, y con Mick Jagger en la tribuna todo era posible.
Tomas Tuchel, tecnico alemán que dirige a los leones, analizaba el partido e interpreto que la mejor opción era repetir el patrón que todos los rivales de Argentina habían hecho tras ponerse en ventaja, replegar el equipo y todos a defender, habrá entendido que podía aguantar 30 minutos de pelotazos de izquierda y de derecha, y que cediendole el juego a la actual campeona del mundo podía pasar de fase, quizá con alguna contra liquidarlo.
2 minutos del gol pasaron para que tengamos una clara, pase filtrado de Messi a Giuliano para que se vaya solo frente al arquero, pero las piernas del chico de 22 años pesaban como nunca en este escenario, y Spence, el lateral inglés, barria de forma limpia y evitaba la chance más clara de la selección, hasta ese momento. Sintoma de que se podía venir un cambio.
Desde ese minuto Inglaterra no vió la pelota, cedió totalmente la posesión del balón y Argentina se venía, centro de Messi y cabezazo del recien ingresado Nicolás González, y Pickford se empezaba a convertir en la figura del elenco britanico.
Rodrigo De Paul ingresaría por Simeone, y el “Motorcito” daría otra muestra de caracter de como defender esta camiseta, y en este contexto, la bandera por sobre todas las cosas. Minuto 75, centro de Rodrigo cabezazo de Alexis que da en el palo izquierdo del inglés, en ese mismo momento en todas las casas del país eran consientes de que estaba cerca de la epopeya, cambiaron los lugares con sus amigos o familiares en el sillón, en los bares, o en la calle mirando por la ventana de algún local de electrodomésticos.
“Jesús dijo me voy, de tácticas ya no hablo pero un consejo les doy, la pelota siempre al diez” reza Piti Fernández en la letra referida al mejor jugador de la historia del fútbol, o mejor dicho, a los mejores jugadores de la historia del deporte. Minuto 85, corner corto de Messi para De Paul, el 7 le devuelve el pase al 10, encara al laterl ingles Spence, lo espera, con su paciencia infranqueable y la experiencia de 20 años siendo el mejor en esto, Anderson se desentiende de la marca de Enzo para ayudar a su compañero en la marca de Messi, pero antes el pase de él hacia el 24, que con un control de derecha y un zapatazo de afuera del área, hacía estallar la garganta de 47 millones de argentinos, 177 millones de bangladeses, y de una gran parte de latinoamerica por el gol del empate de Argentina.
Topo Gigio desde el River Camp para todo el mundo y el que sigan hablando es el gesto que inmortalizó para siempre a Enzo Fernández en la memoria de todos los argentinos.
Argentina seguía presionando, como si fuera prediendo por dos goles como ante Egipto, hambre es el sinónimo al que resdponden todos los jugadores de la selección argentina de fútbol, corrían los últimos minutos del partido, ya sabiendo que se añadieron 9, y al minuto de añadido, un pase de Enzo a Nico González, que ve solo a MacAllister, que controla y saca un derechazo quye se estrella en el palo derecho, mucha sal para Alexis en un solo partido, pero no todo fue en vano, el rebote le queda a Spence, que apensa llega a puntear la pelota para que Messi controle, lo tenga a él y a Nico O’Reilly, y con su pie derecho pinte la trayectoria de la pelota a la cabeza de Lautaro Martínez que ponía el 2-1 definitivo y quedar en la historia grande del fúbol. Supersonic ya no sonaba en el final del partido, era La Cumbia de los trapos y Juguetes perdidos en el festejo de todo el pueblo argentino.
Por si fuera poco, y por si a álguien le quedaba duda que era solo un paritdo de fútbol, Giovani Lo Celso con la bandera “Las Malvinas Son Argentinas” cerraba lo que fue el partido con un broche de oro, pero no el partido por la memoria de nuestoros héroes, que seguiran siempre presentes.
El domingo tenemos otra cita con la historia, y como si lo giuonara el mejor guionista para esta historia y el final de la carrera del mejor de todos los tiempos, en el Virreinato del Río de La Plata primero expulsamos a los Ingleses, y luego fue el turno de los Españoles.




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