Belgrano de Córdoba venció 3-2 a River Plate en el Mario Alberto Kempes por la final del Torneo Apertura y se coronó campeón del fútbol argentino, consiguiendo así su primera estrella oficial de la historia.

Los de Alberdi siguen de fiesta en lo que fue una final de película, 24 de mayo, día del ídolo popular más reconocido de la hinchada Pirata, el Potro Rodrigo, que alentando desde el cielo, se llevó la alegría más grande en los 121 años de historia que sigue escrbiendo Belgrano de Córdoba.

Luego de 5 partidos decisivos entre sí, donde River se quedó con el Nacional 1984, Copa Centenario 1993 y la Copa de la Liga 2023, mientras que Belgrano se quedó con la Promoción 2011, donde ambos buscaban mantenerse en la máxima categoría del fútbol argentino, esta tarde tenía un tinte especial por la primera estrella del equipo cordobes o la primera del joven ciclo de Eduardo Coudet al mando del Millonario.

En el inicio del encuentro ambos medían fuerzas, aproximaciónes tempraneras del local preocupaban al equipo dirigido por el Chacho, pero Santiago Beltran defendía en más de una ocasión el arco Millonario para mantener el marcador en 0. A los 18 minutos del primer tiempo, una pelota que no parecía complicar a Emiliano Rigoni en defensa terminaría dejando a Galván con la pelota en el área que con un centro al pie de Colidio, abriría el resultado en el Kempes y el grito hirviente de los borrachos del tablón.

La alegría de la Banda no duraría mucho, 8 minutos después, desde el córner derecho Lucas Zelarayán coloca un centro venenoso al punto penal donde Leonardo Morales con un cabezazo letal dejaría sin oportunidades a Beltran y sentenciaba el empate a 1.

Ya en la segunda mitad el Millonario entró con otro semblante, juego más directo y un Marcos Acuña decsisivo en las situaciones defensivas dejaba bien parado a River, y en el minuto 59, tras un cabezazo fallido de Sporle en el lateral, Facundo Colidio comenzaba el contraataque y con una conducción magnifica, daba un pase al pie de Galván que en un disparo cruzado iba sentenciando el resultado con el 2-1 a favor.

Todo parecía marchar de maravilla para River, a 20 minutos de coronarse campeón del fútbol argentino tenía la pelota y las chances más claras, hasta que salió uno de sus pilares por una molestia muscular, el Huevo Acuña, y en su lugar ingresaría Pezzella, así mismo, en el Pirata entraba un viejo conocido que había jugado la promoción en 2011, el Mudo Vázquez, y también Uvita Fernández, quien había marcado el empate agónico en la Paternal para ir a los penales en las semifinales ante Argentinos Juniors.

River no era el mismo que con Acuña y perdió esa solidez defensiva, Belgrano se le animaba y con el marcador en contra, tiro toda la carne al asador en busca del empate, hasta que al minuto 85, una mano de Lautaro Rivero en el borde del área provocado por Uvita Fernández, sería revisada por el var y posteriormente confirmada por Yael Falcón Pérez, donde sin nerviosismo, el mismo Uvita agarraba la pelota y con un derechazo letal al angulo derecho del arquero de River igualaba el partido y todo estaba por verse.

3 minutos de diferencia, al minuto 88, en una pelota dividida que gana con una barrida el Mudo Vázquez, un centro venenoso que ningun defensor del Millonario pudo despejar quedó en los pies del héroe de la tarde pirata, Nicolas Fernández con un tiro exigido pero indesifrable para Beltran ponía el 3-2 en el marcador y todo el Kempes explotaba por el gol agónico de Belgrano.

Ya en el final del partido, Eduardo Coudet metería 3 cambios, Juanfer Quintero, Kendry Páez y Maximiliano Salas, pero ya era demasiado tarde, los cordobeses saboreaban la gloria y se replegarían en defensa, un despeje de Morales en la línea en una de las últimas jugadas del partido salvaba al pirata y el arbitro finalizaba el encunetro con un nuevo campeón del fútbol argentino.

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“Leandro Paredes tiene una categoría que es distinta. Es uno de los mejores jugadores que tuve, tiene una velocidad diferente”.

Miguel Ángel Russo